Submit to FacebookSubmit to Google BookmarksSubmit to TwitterSubmit to LinkedIn
   

Elfos

Detalles

Mitología Nórdica

Dioses de las Runas
Elfos

Elfos

Los elfos en la mitología nórdica, escandinava y germánica, son elementales de la naturaleza orginalmente se trataba de una raza menor de la fertilidad y representados como hombres jóvenes y mujeres de gran belleza que viven en bosques, cuevas o fuentes. Se les consideraba como seres de larga vida o inmortales y con poderes de vida. Se organizan en reinos y su deleite son las fiestas nocturnas.

En las distintas lenguas nórdicas nos encontramos con los elves ingleses, los alfar germánicos, los elv daneses, los elfvar suecos, elfor o ellefolk escandinavos, alp y elbe alemán, aelpen anglosajón y alfa islandés. Sin embargo, podría indagarse en la denominación una posible raíz latina: albus, blanco.

Los elfos Alfs o Alfr, también eran llamados "elfos de la luz" Ljosalfr. Son descritos como seres bellos y luminosos, o bien seres semi-divinos o mágicos. De hecho, la palabra "Sol" en nórdico era Alfrothul, o Rayo Élfico; se decía que por ello era mortal para elfos y enanos. Se habla de dos -incluso tres- grupos (Razas) de elfos:

Elfos de la luz, originarios de Alfheim ("Hogar de Elfos"), también llamada Ljösalfheim ("Hogar de la Luz Élfica"), que era el reino que regía Frey y que era uno de los Nueve Mundos-el más alto de ellos- que conectaba el Árbol del Mundo Yggdrasil. Muy hermosos y brillantes iban vestidos con telas muy finas y transparencias. Amaban la luz, eran bondadosos con los hombres y generalmente se aparecían bajo la forma de niños bellos y amables.

Los Elfos de la oscuridad, llamados swartalfr ("elfos oscuros"), tan parecidos a la idea actual de "enano" que muchos textos simplemente los llaman enanos. Vivían "bajo tierra" en Schwarzalbenheim. Eran feos, de nariz larga y de un color moreno descrito como "sucios". Aparecían sólo por la noche, pues huían del sol como de su mayor enemigo, pues si un rayo de luz caía sobre uno de ellos quedaba inmediatamente quedaba convertido en piedra. Su lenguaje era el eco de las soledades y vivían en cuevas y grietas. Se creía que habían nacido de las larvas y que después los dioses los dotaron de forma humana y gran sabiduría.

Tenían gran conocimiento de los poderes ocultos de la naturaleza y de la escritura rúnica, que grababan y explicaban. Eran hábiles artífices y trabajaban los metales y la madera. Entre sus obras más reconocidas por todos, estaba el martillo de Thor y el barco Skidbladnir, que entregaron a Frey. Esta nave era tan grande que podía contener a todos los dioses con sus utensilios y armamento, y tan ingeniosamente construida, que podía plegarse y meterse en una bolsa de viaje.

Las más bellas descripciones de los duendes Atos Elfos míticos las encontramos en Escandinavia, donde también se les conocía como el Pueblo de las Huldre. Los elfos escandinavos son miembros de una antigua cultura, amantes de la música, la danza y las artes. Dominan los secretos de la naturaleza y de las hierbas mágicas, conocen los astros y el futuro, viajan sobre los rayos del sol, pueden atravesar cualquiera de los elementos, pero prefieren la cercanía de las aguas.

Los elfos son unos seres diminutos que si alcanzan los 30 centímetros ya se consideran altos. Si te encuentras alguno lo reconocerás enseguida porque posee una nariz muy fina, una boca considerable, unas orejas sobresalientes y puntiagudas y unas piernas delgadas. Además, por si te asaltase alguna duda, obsérvale las manos y los pies: son grandes, desproporcionadamente grandes. Pero no todos los elfos son iguales. 

Los elfos luminosos poseen un cuerpo transparente y, como tales, pueden atravesar cualquier cuerpo sólido. Incluso pueden detenerse un ratito sobre el fuego sin que éste llegue a afectarlos. Los elfos de la luz podrían vivir en el interior de cualquier lugar, pero ellos prefieren construir casas –eso sí, muy ocultas- y salir cuando la noche les presta la sombra para no ser vistos. Los elfos oscuros abundan mucho más que los luminosos. Su piel, si la comparas, es como la de los troncos de los árboles, en cuyas inmediaciones les gusta vivir; aunque también lo hacen cerca de lagos, de ríos o en medio de la maraña vegetativa de los bosques.