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Fetiches - Magia y Ocultismo

Detalles

Magia y Ocultismo
Fetiches

¿Qué son los Fetiches?

¿Qué son los Fetiches?

Significado Etimológico: Fetiche desde el punto de vista etimológico proviene del portugués “fetiço”, que significa: encanto, magia; originalmente feitiço, hecho ingeniosamente, artificial; de facticius, hecha por el arte; de facere, hacer. Emparentado con el latín factitius: artificial, hecho para la ocasión.

Este término se refiere a objetos, a los cuales se le atribuyen una potencia sobrenatural.
Probablemente este término, fue introducido en los puertos, por marineros portugueses y comerciantes para nombrar a objetos de encantos, magia o brujería, que eran venerados por habitantes de la costa de Nueva Guinea y África Occidental.

Este término fue popularizado en antropología por Charles de Brosses en su libro Le Culte Fétiches des Dieux (1760), que influyó en la ortografía de esta palabra en inglés.
En el siglo 18 se aplica esta terminología a amuletos, u objetos venerados en religiones de África Occidental como así también en religiones de América indígena.

Posteriormente a esta formulación, un pionero de la antropología, J. Lubbock en su obra, El Origen de la Civilización y la Primitiva condición del hombre (Londres 1870) formula otra serie evolutiva de la religión humana en la que introduce el ateísmo, o ausencia de religión, fetichismo, totemismo, chamanismo, antropomorfismo e idolatría.

Este esquema de Lubbock fue bastante discutido en su época, sobre todo al situar en el más bajo escalón evolutivo al ateísmo o ausencia de religión, hecho no probado, ya que la existencia de creencias y prácticas religiosas parece consustancial con el fenómeno humano, desde su aparición sobre la faz de la tierra.

Significado Mágico: Es un símbolo de una energía divina captada, presente, utilizable. Los fetiches naturales deben su virtud mágica a las fuerzas que los habitan y les vienen de la naturaleza: conchas, guijarros, trozos de madera, heces, etc.

Los fetiches impregnados, son esculturas que detentan su poder por las operaciones efectuadas por alguien dotado de facultades sobrenaturales: el nganga (medico-sanador).
Las esculturas o estatuillas no se manifiestan más que, como meros soportes o si se prefiere, conductores de la fuerza mágica.
El fetiche como objeto inanimado, posee un poder mágico que puede ser de origen natural como se ha comentado, como una piedra, pluma, la garra de un animal, o puede ser artificial, como tallas en madera.

La eficacia del fetiche derivan del poder de una de dos fuentes. En algunos casos, se dice que el objeto tiene voluntad propia, en otros el origen de la energía proviene de la creencia de un dios que habita en el objeto y se ha transformado en un instrumento de sus deseos.
Muy relacionado a la idea del poder de un fetiche, esta la noción de tabú. Aquí se piensa que el poder en el fetiche es, tan fuerte que se vuelve extremadamente peligroso y debe ser manejado únicamente por personas que detenten facultades especiales.

El poder del fetiche dependerá de la cantidad de potencia captada en él. Si con el tiempo su fuerza declina, podrá reavivarse por medio de sacrificios, ofrendas de alimentos, hechizos o clavándole clavos de modo semejante a las invocaciones y sacrificios hechos a los antepasados y a los espíritus. Si, a pesar de todo, el sacrificio sigue siendo ineficaz, significa que ha perdido sus virtudes y ya no tiene ningún valor.

En psicología, un fetiche es un objeto que puede sustituir o no a una persona querida, como centro del deseo y placer sexual.
A cualquier objeto de devoción irracional o excesiva, se lo denomina fetiche.